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TRAS LA POLÉMICA RENUNCIA DE LAVAGNA AL INDEC

Actualizar el termómetro de los precios: ¿Por qué un nuevo IPC demandaría cuatro años?

Rehacer desde cero el índice de inflación para reflejar los consumos actuales implica una extensa encuesta nacional, fuerte inversión presupuestaria y varios años de pruebas antes de su implementación.

PorTendencia de noticias
06 feb, 2026 12:07 p. m. Actualizado: 06 feb, 2026 12:07 p. m. AR
Actualizar el termómetro de los precios: ¿Por qué un nuevo IPC demandaría cuatro años?

La actualización integral del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para que refleje los hábitos de consumo vigentes en la Argentina no es un proceso inmediato: según fuentes oficiales, enunciadas por el diario Clarín, llevar adelante una nueva medición desde cero demandaría alrededor de cuatro años. Así lo señalaron tras el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la necesidad de revisar el indicador con el que se mide la inflación.


En la actualidad, el IPC nacional se calcula sobre la base de patrones de consumo relevados en 2004/2005. El INDEC había avanzado en una actualización a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018, que estaba prevista para entrar en vigencia este año. Sin embargo, la decisión oficial de frenar ese cambio derivó en la renuncia del entonces titular del organismo, Marco Lavagna (foto inferior).


Para construir un nuevo IPC es necesario realizar una ENGHo completamente nueva. El proceso incluye el relevamiento de los datos, su procesamiento estadístico, la elaboración del índice, una etapa de prueba y verificación de resultados y, finalmente, su puesta en marcha formal.


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La magnitud del operativo requiere, como primer paso, la aprobación de una partida específica dentro del Presupuesto Nacional. También implica la contratación y capacitación de personal adicional al plantel habitual del INDEC. A modo de antecedente, la ENGHo 2017/2018 relevó poco más de 45.000 hogares ubicados en centros urbanos de más de 2.000 habitantes en todo el país. Dado el crecimiento poblacional, se estima que una nueva encuesta debería alcanzar a más de 50.000 viviendas.


El trabajo de campo se extiende durante un año completo para captar variaciones estacionales en los consumos. A lo largo del año se registran cambios tanto en la compra de bienes —como alimentos— como en el uso de servicios, entre ellos energía, transporte, turismo y recreación.


El operativo estuvo a cargo del INDEC junto con las direcciones provinciales de estadística. En total participaron más de 550 personas, de las cuales unas 340 se desempeñaron como encuestadores. Estos profesionales visitaron varias veces los hogares seleccionados, que fueron elegidos para representar la diversidad regional y socioeconómica del país.


Cambio en los patrones


La ENGHo releva en detalle los ingresos y gastos de las personas y las familias. Permite conocer cómo se distribuye el gasto a lo largo del año y cómo evoluciona con el paso del tiempo, incluyendo la incorporación de nuevas tecnologías. En la edición 2017/2018 se sumaron bienes y servicios inexistentes en 2004/2005 y se redujo la ponderación de otros que perdieron relevancia frente a los cambios tecnológicos, como ocurrió con el avance de internet, las plataformas digitales y la telefonía móvil.


Cada hogar completa cinco cuestionarios distintos, que recogen información sociodemográfica, gastos en unas 1.400 categorías de productos e ingresos provenientes de todas las fuentes posibles. Entre otros datos, se registra si los ingresos provienen de empleo formal o informal, el tipo de vivienda, la condición de propietario o inquilino y el acceso a créditos.


La información de la ENGHo no solo sirve para el IPC. También es clave para actualizar las canastas utilizadas en la medición de pobreza e indigencia, para las estimaciones de las cuentas nacionales y para el diseño de políticas públicas.


Según estimaciones oficiales, la realización de la encuesta y el procesamiento de los datos insumen más de dos años. A ese plazo se suman varios meses de chequeo del nuevo índice antes de su lanzamiento definitivo, con un año base anual. En total, el proceso completo se extiende a unos cuatro años.


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Un antecedente reciente es el de la Ciudad de Buenos Aires. Con base en la ENGHo 2017/2018, el instituto estadístico porteño lanzó en 2022 un nuevo índice con base 100 en 2021. Al explicar el proceso, el organismo señaló que “a partir de la publicación de las bases usuarias de hogares, personas y gastos a mediados del año 2020 (luego de concluida y procesada la ENGHo) y a pesar de las dificultades que ocasionó el contexto de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio derivado de la pandemia de COVID-19, esta Dirección General continuó llevando a cabo todas las tareas necesarias para la actualización del año base”.


En ese sentido, agregó que el trabajo implicó “una profunda y exhaustiva revisión de las ponderaciones y de los productos que conforman la canasta del índice, del sistema clasificatorio, de los informantes que componen la muestra, de las ponderaciones por tipo de negocio, de los procesos de cálculo e imputación y de las necesidades informáticas que se requerían, utilizando como fuente principal la ENGHo 2017-2018”.


De todos modos, la decisión de avanzar hacia una nueva encuesta no impedía que este año se implementara el IPC basado en la ENGHo 2017/2018, tal como estaba previsto originalmente, en lugar de continuar utilizando una estructura de consumo con más de dos décadas de antigüedad. En paralelo, podría haberse planificado la elaboración de un nuevo índice sustentado en datos correspondientes a 2026/2027 para su aplicación futura.

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